jump to navigation
actualidad.CosasDeCine.COM
      Crítica, Estrenos

“Paranormal Activity”, de Oren Peli

Paranormal Activity (íd. Oren Peli, 2007) ha gozado del dudoso honor de ser uno de los escasos títulos polémicos vistos en Sitges 09, por más que el alboroto se haya debido no tanto a su poder revulsivo o transgresor -Enter the Void (íd. Gaspar Noé, 2009)- como a la unánime decepción ante un filme que no está, en el mejor de los casos, a la altura de la enorme expectación generada, alentada desde la propia dirección del festival. Si bien es cierto que como película de terror la opera prima de Oren Peli no reviste gran interés, su entonado retrato psicológico del afrontamiento de una situación crítica le dota de un interés insospechado, bastante más estimulante de lo previsible.

Cualquier acercamiento que se pretenda exhaustivo a un filme de las características de Paranormal Activity debe empezar, irrenunciablemente, por su exitosa campaña de promoción, que ha colocado en primera línea de actualidad una producto con el que sus distribuidores no tenían muy claro que hacer. Tal vez el décimo aniversario de El proyecto de la bruja de Blair (The Blair Witch Project. Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, 1999) les haya abierto los ojos, pues el método elegido para publicitarlo ha sido el mismo que convirtiera a dicho título en uno de los grandes éxitos de taquilla de la década pasada, emulado por otros más recientes como Monstruoso (Cloverfield. Matt Reeves, 2008) o Distrito 9 (District 9. Neill Blomkamp, 2009). Verbigracia: si no tienes mucho (espectacular) que mostrar, utiliza Internet para generar un interés creciente por lo que ocultas, alimentado por titulares hiperbólicos, encendidas polémicas en foros y blogs o atemorizadas reacciones de los asistentes a tests screening y festivales especializados.

Si bien la Red se retroalimenta a si misma, el novedoso recurso al contraplano del público aterrorizado ha demostrado, sorprendentemente, una efectividad inaudita como generador de determinados estados de ánimo conducentes al visionado urgente de toda película que augure emociones fuertes. Los responsables del Festival de Sitges innovaron en nuestro país, hasta donde uno conoce, con este formato en la promoción de una obra tan pletórica de momentos límite como [Rec] (íd. Jaume Balagueró y Paco Plaza, 2007) y han repetido la jugada mostrando una platea horrorizada ante lo proyectado por la cámara. Pese a que la empatía no sea el único mecanismo psicológico subyacente a la doble cadena espectador de la película/contenido de la misma y espectador del anuncio publicitario/reacción del espectador de la película, si parece concluyente que la observación de un igual pasándolo fatal resulta el más poderoso elicitador de la decisión de vivenciar esa emoción tan adictiva en primera persona.

El problema surge con la naturaleza misma del miedo, tan voluble, consideración fundamental para marcar distancias entre ambos filmes, que rebela por añadidura lo tramposo de utilizar la misma herramienta promocional para captar la atención de su presunto público diana. Si la película del tándem Balaguero-Plaza parte de un contexto cultural fácilmente reconocible -para el espectador español, se entiende- que no tarda en ser subvertido por una auténtica sinfonía del horror, en la de Peli el background resulta aún más doméstico, endogámico y, ante todo, moroso en sobresaltos. En Paranormal Activity el horror no surge de la abrupta colisión con lo extraño y atemorizante, sino que se va apoderando, a sotto-voce, de la pareja protagonista y por ende de la narración; una opción tan válida como la representada por [Rec] si lo que se pretende es sacar partido a la inmediatez que aporta la grabación cámara en mano, pero que invalida en gran medida la efectividad de los códigos del terror en los que, de manera inevitable, esta termina apoyándose.

Y es que como en toda opera prima dubitativa que se precie, las costuras no tardan en saltar por todos lados. Las deudas contraídas con El Ente (The Entity. Sidney J. Furie, 1981) y Poltergeist: fenómenos extraños (Poltergeist. Tobe Hooper, 1982) no pueden resultar más evidentes, como también lo son, sobre todo en el desasosegante climax final, con El exorcista (The Exorcist. William Friedkin, 1973), si bien en este último caso más de concepto que propiamente estéticas o visuales. Conviene no caer pues en el engaño: Paranormal Activity no es ni remotamente esa obra novedosa que tan hábilmente nos han vendido los encargados de publicitarla, como tampoco lo eran El Proyecto de la Bruja de Blair, [Rec] o Monstruoso, pese a resultar en su conjunto mejores, aparte de más coherentes con el género al que pertenecen; tal vez ni siquiera fuera esa la intención de su director y guionista, conforme con valerse de la comodidad que aporta el falso documental para rodar un sentido homenaje a unos cuantos títulos emblemáticos del género terrorífico, deconstruyendo sus principales hallazgos para tratar de vender como renovación un producto más que visto y asimilado

¿Significa lo antes dicho que la película de Oren Peli carece de interés? En absoluto. Todo aquel dispuesto a substraerse a tanto déjà vu y sobresalto anticlimático obtendrá como recompensa una convincente crónica en primera persona del sufrimiento humano ante una situación extrema contra la que, lo miremos como lo miremos, no hay afrontamiento que valga. De hecho, la estructura cíclica de la narración, con esas noches progresivamente más desestabilizadoras y las conversaciones a la mañana siguiente, que ponen de relieve los fútiles esfuerzos de la pareja protagonista por introducir claves de normalidad en un contexto absolutamente anómalo, frente al que no tardan en quedarse desoladoramente solos, se rebela mucho más efectiva a la hora de trasladar un determinado estado de ánimo en el espectador que los diferentes performances de la criatura demoníaca con la que se ven obligados a convivir. Si algo no le sobra a Paranormal Activity, pese a que ha sido uno de los aspectos más unánimemente criticados, es todo este supuesto metraje “de relleno”, imprescindible en mi opinión para profundizar en la concatenación de hechos que arrastra a los desdichados protagonistas a la más absoluta indefensión.

Es más, sin todos estos minutos en que no sucede “nada” no nos apercibiríamos de la transformación de Micah (Micah Sloat), que pasa de ser un macho alfa dispuesto a solucionar el problema a puñetazos a un acobardado monigote totalmente superado por las circunstancias, incapaz de hacer frente de modo mínimamente operativo a la situación. Toda vez que la pobre Katie (Katie Featherston) se mueve durante todo el metraje en un registro de creciente neuroticismo, lo que aporta Paranormal Activity, que no es poco, es un convincente documento sobre cierta identidad masculina tan ridícula como desadaptada, la cual, merced a la sonrojante dejación femenina, desemboca inevitablemente en vínculos de pareja conflictivos, incapaces de encarar adecuadamente lo que esté por venir; llámese hipoteca, hijos o poltergeist. Tal vez el rechazo generalizado al que aludía con anterioridad se deba, artimañas del inconsciente, a que más de uno (y de dos) se haya visto reflejado en la pareja de marras, cuya exasperante cotidianidad es mostrada sin tapujos merced a la desnudez del formato de grabación elegido. Sea por decisión consciente de Peli o mera serendipia, este tema se constituye sin esfuerzo en lo más interesante y, ahora sí, revulsivo, de la propuesta.

Profundizando en esta misma línea, el contundente final -que no desvelaré en atención a los que aún no hayan visto el filme- establece, aparte de la ya mencionada concomitancia con El Exorcista, un clarificador diálogo con Anticristo (Antichrist. Lars Von Trier, 2009), la obra con la que el impenitente francotirador danés se ha quitado definitivamente la careta. ¿Compartirán Von Trier y Peli el mismo temor atávico hacia el furor castrante del eterno femenino? Si bien en Paranormal Activity no vemos -cortesía del “fuera de campo”- lo que en Anticristo es mostrado con todo lujo de detalles (sic) me inclino a pensar que sí, aunque a buen seguro muchos me acusarán de especular más de lo debido. Será producto de la cargante sucesión de tópicos que jalonan el último tercio del metraje que este crítico no pudo evitar ceder a la tentación del libre albedrío. En lo que todos coincidiremos, supongo, es que será la parte que el gran público, sin acritud, aplaudirá a rabiar. Ellos lo tienen meridianamente claro; acuden al cine a pasar un buen/mal rato, y nos dejan a la gente rara las sesudas disquisiciones fílmicas. Lo sorprendente, contra todo pronóstico, es que Paranormal Activity las posibilite, aunque sea proyectando.

FICHA TÉCNICA: Paranormal Activity. USA. 2007. 86 minutos. Dirección: Oren Peli. Guión: Oren Peli. Producción: Oren Peli, Jason Blum. Montaje de sonido: David Barbee. Maquillador de efectos especiales: Crystal Cartwright. Mezclador de regrabación: Jim Fitzpatrick. Postproducción de audio: Mark Binder. Con: Katie (Katie Featherston), Micah (Micah Sloat), Vecino (Amber Armstrong), Psiquiatra (Mark Fredrichs), Chica de Internet (Ashley Palmer).

SINOPSIS: Después de que una joven pareja de clase media se mude a un típico barrio americano, ambos están cada vez más preocupados por lo que parece una presencia que podría ser demoníaca, y que se vuelve más activa durante la noche.
Para tener pruebas de lo que ocurre en su casa, instalarán una cámara de vigilancia en la que se grabarán cosas increíbles, especialmente mientras duermen; o al menos mientras lo intentan.

FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 27 de Noviembre de 2009

PÁGINA OFICIAL: www.paranormal-lapelicula.com



7 Comentarios en ““Paranormal Activity”, de Oren Peli”

1. Diego Salgado - Diciembre 13, 2009

Tengo a Paranormal Activity por un bodrio infumable, una tomadura de pelo que diría TAlarcón. Y por ello mismo, he de felicitarte por la crítica: tras una primera parte en la que me parece dejas muy claro las auténticas novedades que aporta la peli (muy poquitas, desde luego), en la segunda sacas oro de donde parecía imposible, incluyendo ese paralelismo tan ingenioso con Anticristo…

Para mí, lo peligroso de una peli como esta, es que anuncia la muerte del cine como arte/espectáculo que precise de un trabajo dramatúrgico, presupuestario, de puesta en escena, de talentos visuales… es el grado cero de la imagen (ojo, sin connotaciones positivas, cahieristas, de ningún tipo). Poco más que una broma, un trabajo de aficionado, elevado a rango de acontecimiento del año gracias a Internet, el medio democrático (por tanto de nulo criterio) por excelencia.

El resultado no se ha hecho esperar: Paramount acaba de anunciar que dedicará un millón de dólares anuales a la producción de diez o veinte propuestas ínfimas de este tipo… Algunos ya se frotan las manos pensando que por fin va a reconocerse el mérito de aquella paliza a una anciana que registraron con su móvil en el centro comercial. Otros son más lúcidos (si alguien necesita traducción, que lo diga ;-):

“Dude, there are some good ideas out there & some filmmakers who deserve a shot, but a good portion of today’s so-called independent filmmakers are not really filmmakers. There are too many people who think if they have a camera & editing software & can post videos on Youtube or something…qualifies them as filmmakers. Truth be told, there not!”

2. Álvaro Peña - Diciembre 13, 2009

Espléndida crítica y mejor remate, Víctor. Estoy de acuerdo contigo en la importancia de la dinámica de pareja, sin ella no se podría hablar siquiera de narración en esta película. No obstante, sea por los diálogos o por las interpretaciones, su tosquedad expositiva deja a “Revolutionary road” como un alarde de contención a lo James Ivory.

Y seguramente dé lugar a todo tipo de subproductos (no tengo intuiciones muy definidas al respecto), pero como ya he defendido anteriormente, creo que hay algo de “saber hacer” cinematográfico en esa estructura cíclica que describe Víctor, así como en la planificación de algunas incursiones del fantasmita. Parece que no es mucho, pero si comparamos con el típico exploit que se limita a mostrar -lo que sea- delante de la cámara (p. ej. lo de la ancianita :roll: ), se puede apreciar en la diferencia talento, trabajo o siquiera la plusvalía del obrero, como queramos llamarlo. Y que conste que soy el primer “aterrorizado” ante la perspectiva de visionar la anunciada segunda parte…

3. Rosendo Chas - Diciembre 14, 2009

Aunque considero que la película es fallida, no estoy de acuerdo en englobarla en ese cine de saldo que dice Salgado. En mi opinión hay algo mucho más importante en el cine que sus valores de producción (aunque para mí este valor es importante también): la intención narrativa es lo fundamental. Y creo que esta película tiene (sea o no original) una planificación narrativa que otras películas de esas tan baratas ni se plantean. Desde luego no funciona tan bien como nos prometió Ángel Sala (no debería habernos sorprendido a estas alturas) pero sí hay una serie de mecanismos cinematográficos y son más sutiles de lo que nos ha acostumbrado este género.

Respecto a la lectura en clave sociológica me parece muy acertada. Eso sí, lo mismo se podía hacer esa lectura en esta película que en “Tú, yo y ahora… Dupree”, por ejemplo. Los hombres en nuestra sociedad, incluso los autoreflexivos, vivimos pendientes de un sin fin de corsés que nos impone nuestro género. Es desolador cuando una de esas mujeres a la que alegremente estabas tratando como una igual dice que eres un cutre porque no la has invitado en la primera cita. Y es que uno ya no sabe qué pensar. Personalmente, a mi me tienen acojonado……. claro que la gente en general me da bastante miedo, con sus sexos, sus razas, sus religiones.

4. Víctor de la Torre - Diciembre 21, 2009

La verdad es que el interés que cada cual pueda encontrarle a un título de estas características queda en nada ante la mera posibilidad de una oleada de productos clónicos. En todo caso, no lo considero un problema de Oren Peli sino de la rapiñera industria del espectáculo.

Y ejemplos recientes, como quién dice, hay cienes y cienes…

Recuerda, mi estimado Rosito, que las mujeres son de Venus y los hombres, por ahí andamos…

5. “Paranormal Activity 2″ consigue director y guionista | Extracine - Enero 19, 2010

[...] Worst Previews | Foto: Cosas de Cine Película: Paranromal Activity 2 Leer más: Michael Perry, Paranormal Activity 2, Saw VI, [...]

6. “Paranormal Activity 2? consigue director y guionista | OcioWatch - Enero 19, 2010

[...] Vía: Worst Previews | Foto: Cosas de Cine [...]

7. “Paranormal Activity 2? consigue director y guionista | OcioWatch - Enero 19, 2010

[...] Vía: Worst Previews | Foto: Cosas de Cine [...]

Deja tu comentario...

Regulus by Binary Moon  ..  Created with WordPress
Modificado por: Andres Nieto y Rosendo Chas  ..  Comprueba actualizaciones: aNieto2K  ..  About the bdp-comments plugin